martes, 12 de enero de 2016

El pibe de oro


EL PIBE DE ORO
La noticia es que Messi ganó el quinto balón de oro de su carrera, pero: ¿Qué hay detrás de eso? ¿Por qué Messi gana todo lo que se le presenta y es reconocido de todas partes del mundo? ¿Por qué aún muchas personas en Argentina, lo discuten? No creo poder responder todas esas preguntas pero aunque sea intentaré hacer un breve análisis y expresar mis inquietudes al respecto.
Messi es el mejor jugador del mundo hace muchos años, pero no nació en una villa, no se crió en un potrero ni vivió su infancia en un ambiente hostil. Nació en Rosario, creció en una familia de clase media, vivió y se formó como persona y futbolista en España. Podríamos decir que no cumple con las condiciones tradicionales que se necesitan para ser un “héroe nacional”.
Sostengo que es dificil de comprender que Messi sea uno de los mejores jugadores de todos los tiempos, a mi también me costó entenderlo, porque somos prejuiciosos y estigmatizamos rapidamente a las personas. El fútbol Argentino no es más que un reflejo de lo que somos como sociedad: fanatismo extremo de los hinchas y toda una maquinaria organizada para alimentar el negocio de este deporte (jugadores, dirigentes, periodistas, etc). Dentro de ese contexto desalentador, todavía hay personas que creen en el fútbol como un juego hermoso y en “jugar a la pelota” como una salida, Lionel Messi es uno de ellos.
Sobrevuela el siguiente pensamiento, al cual yo adherí durante mucho tiempo: “Hasta que no gane un mundial no lo vamos a terminar de querer ni valorar, porque todo lo que hace no sirve de nada si no gana una Copa del Mundo” . Es cierto que siendo el mejor del mundo tantos años, con la selección no pudo ganar un Mundial y eso llama la atención, pero el fútbol no es tan simple como parece, los jugadores que lo acompañan son distintos, los rivales también y nosotros, los hinchas, no ayudamos ni un poco para que se pueda ganar algo.
Personalmente miro fútbol desde que tengo uso de razón y soy un fanático importante de este deporte. Como toda persona que consume fútbol, me encuentro atravesado por los programas de deportes y comentarios de café habidos y por haber. Como mencioné en párrafos anteriores, hasta hace muy poco pensaba como muchos de ellos, creía que todo lo que Messi lograba no valía la pena si no ganaba un Mundial, no entendía porque en el Barcelona rompía records de todo tipo y en la selección no lograba rendir de la misma forma. Pensaba que en los partidos importantes con Argentina se “achicaba”, que no corría lo suficiente y que no tenía lo que hay que tener para ser un gran jugador.
Sin embargo, hubo un momento en el que me di cuenta que estábamos hablando de un jugador único y que para poder entenderlo había que sacarse todo tipo de prejuicios futboleros y exitistas que, a mi entender, nos hicieron estar confundidos durante mucho tiempo, hicieron que no podamos crecer y en cierta forma provocaron la ausencia de títulos en mundiales a nivel selección por tantos años.
Ese momento del que hablo fue en la semifinal de ida de la Liga de Campeones 2015, Barcelona se enfrentaba al Bayer Munich de Pep Guardiola, nada mas y nada menos que el DT que lo puso a Messi en lo mas alto del mundo. Cualquiera hubiera creído que Pep sabía como marcarlo y que iba a ser un partido dificil para Lionel, pero no solo fue la figura del mismo, sino que hizo un gol tremendo dejando en ridículo al defensor Boateng. En ese instante supe que no iba a esperar a que gane un mundial para quererlo y apreciar lo que es, ahí entendí la grandeza de Messi.
Claramente toda esta explicación viene a colación porque considero que para poder querer y valorar a Messi tenemos que hacer un esfuerzo extra como sociedad, no es el estereotipo de ídolo que nos contaron, no metió un gol con la mano, ni hizo trampa para ganar un partido, no viene de la pobreza ni es carismático en las declaraciones con los medios de comunicación, no tiene grandes vicios, ni sale a gritarle al mundo que es el mejor.
Messi es tan grande que nos exige un esfuerzo superior: el de replantearnos la sociedad que tenemos y la que queremos, los valores que pregonamos, cómo influyen esas cuestiones en nuestra convivencia diaria y en la elección de ídolos futboleros. Lionel llegó al mundo para romper con lo establecido, para mostrarnos lo que hacemos mal y no nos estamos dando cuenta, por eso considero que poder entenderlo nos llevará a ser una sociedad mucho más madura.

viernes, 8 de enero de 2016

Gallardo: el héroe del hincha de River

En épocas en las que se habla mucho de los logros de Marcelo Gallardo en River, se escriben biografías y se lo nombra en rankings internacionales como uno de los mejores técnicos del mundo, me encuentro en la obligación de destacar que además de los grandes méritos que tiene como entrenador, también existieron falencias que no han salido a la luz por el éxito deportivo, pero que no dejan de ser un síntoma del presente de River.
Entiendo que nada es tan perfecto o tan horrible como lo puede ver un hincha, pero dentro de todos los logros de Gallardo como entrenador (considero que es uno de los mejores entrenadores de la Argentina) y teniendo en cuenta que, en mi opinión, se lo idolatra en demasía, me gustaría destacar los aciertos y desaciertos del “muñeco” en su período en River.
En un club que venía de ascender y ganar un torneo local con Ramón Díaz, en un equipo desgastado anímicamente luego del descenso, y que había tocado fondo (más bajo de eso no se podía caer), Gallardo supo imponerse desde el principio con mucha personalidad, decisión y espalda. Después lo que todos sabemos: le dio la titularidad a Funes Mori, bancó a KranevitterCarlos Sanchez y Mora. Todos jugadores que con Ramón no habían tenido lugar. Casualmente la mayoría de ellos han logrado emigrar al exterior luego de ganar cosas importantes con la Institución.
Gallardo supo convencer a los jugadores  con su idea táctica de presión alta al rival y armó un River ganador desde lo mental hasta lo futbolístico, supo lidiar con lesiones y escasez de recambio. No le tembló el pulso a la hora de sacar a jugadores de trayectoria porque no estaban rindiendo, así fueron los casos de Ponzio, Pisculichi, Cavenaghi.Tampoco le tembló el pulso cuando puso suplentes contra Racing por el torneo local, y dejó escapar el mismo, en pos de priorizar la Copa Sudamericana. Además entendió lo que se necesitaba en cada momento de la Copa Libertadores 2015, cuando se quedó sin recursos, lo ubicó a Ponzio en un doble cinco y negoció su estilo para ganar la copa.

Para la hinchada, el gran ídolo…

El cuerpo técnico no contaba con grandes ídolos en el plantel. El más destacado era Fernando Cavenaghi, pero venía de una lesión importante y había que recuperarlo. Gallardo nunca tuvo predilección por los ídolos y a Cavenaghi le costó bastante afianzarse en el primer equipo, porque Teo Gutierrez y Mora eran los titulares. Luego de ganar la Libertadores y con el Mundial de Clubes por delante, “el torito” decidió emigrar a Chipre.
Llegaron Aimar y Saviola, los dos con mucha cautela desde lo físico y futbolístico, ninguno de los ellos pudo recuperarse del todo y tuvieron que irse por la puerta de atrás luego de “evaluar” con el técnico sus posibilidades futuras. No hay dudas que para la hinchada el gran ídolo es el muñeco y que el técnico se siente muy cómodo en ese lugar. Los hechos muestran un cierto destrato a las figuras históricas, desde ese análisis podemos decir que las decisiones del cuerpo técnico y los títulos obtenidos han ayudado a mantener su idolatría muy vigente.

Incorporaciones, la cuenta pendiente.

En el período de Gallardo, han llegado varios jugadores, pero podríamos decir que le fue mejor con lo que ya tenía en el plantel, que con lo que fue llegando. A los ya mencionados Saviola y Aimar, podemos agregar algunos que fueron pedidos por el entrenador y que en líneas generales no han rendido como se esperaba: Nicolás Bertolo, Tabaré Viudez, Milton Casco, Camilo Mayada, “Pity” Martinez y Lucho Gonzalez.
De los que arribaron al club, el que más rindió fue Lucas Alario, que supo aparecer en los momentos más importantes del 2015. Por todo esto decimos que ha sido la cuenta pendiente de Marcelo Gallardo el tema de los refuerzos, muchos de ellos siguen en el club y seguramente tendrán más oportunidades, pero por lo pronto y con cierto tiempo de análisis, se puede decir que ni el entrenador ni la dirigencia han acertado en la política de refuerzos.

Una decisión: arriesgar en partidos importantes

Si de algo se caracterizó el ciclo de Gallardo ha sido en la postura de arriesgar en los partidos importantes. Esa decisión lo ha llevado a superar encuentros que desde la previa parecían difíciles o clásicos de copa en los que podía pasar cualquier cosa.Planteó un esquema agresivo y al borde del reglamento desde lo físico y futbolístico y le salió bien.
Pero esa intención también lo llevó a confundirse y exponerse demasiado en varios partidos definitorios. La semifinal de la Copa Sudamericana de visitante contra Huracansalió a jugar con línea de tres defensores y no funcionó, aunque después se utilizara la excusa de que los jugadores estaban pensando en el Mundial de clubes, se puede decir que fue una estrategia equivocada.
Además podemos destacar la final del Mundial de Clubes contra el Barcelona en donde, si bien los primeros 25 minutos logró anular el juego del club español, en el segundo tiempo salió a buscar el empate muy decididamente y quedó expuesto en defensa con un equipo tan peligroso. Más allá de que estamos hablando del mejor del mundo, no podemos dejar de decir que los jugadores se desmoronaron desde lo táctico, físico y mental en el segundo tiempo, se vio un equipo muy golpeado, que perdió 3 a 0 y que pudo haber pasado un papelón.

En conclusión podemos decir que el actual entrenador de River Marcelo Gallardo, ha tenido sus aciertos y sus errores, como cualquier entrenador. Pero a diferencia de muchos otros logró ganar la Copa Libertadores que era un gran anhelo del hincha de River, luego de 17 años de no ganarla. Además forma parte de una era de entrenadores jóvenes que han venido a renovar al vetusto fútbol argentino, el fútbol del falso folclore y los supuestos códigos.
A falta de grandes ídolos en el equipo, en gran medida porque los que llegaron no estaban bien físicamente o por no congeniar con el entrenador, Gallardo se ha transformado en el líder y referente del club y en un entrenador de renombre internacional, que ha logrado en base a sus triunfos importantes y a una fuerte construcción mediática, que cuando el equipo gane se hable de sus brillantes planteos y cuando pierde se recaiga en el bajo rendimiento de sus jugadores.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Pasaron las elecciones : ¿Y ahora...?

Ya finalizado el proceso eleccionario, y con los resultados oficiales en la mano, podemos decir que por suerte ya no tendremos esos spots publicitarios, que en algunos casos son mas humorísticos que otra cosa.Se terminaron los debates de candidatos en donde no solo no se escuchan grandes declaraciones, ni exposiciones de ideas concretas, sino que tampoco se pueden sacar grandes conclusiones, convirtiéndose así en una competencia entre asesores políticos, mas que en una herramienta para que la sociedad pueda decidir a quién votará.

En las redes sociales se vivió un clima muy particular, cada uno exponía sus ideas y eso es interesante para la democracia, pero en muchos casos no existía una búsqueda o una intención de nutrirse con la ideas de los demás con el objeto de que tengamos un país mejor. Las discusiones no eran mas que expresiones en tono alto para ver quien tenía razón o debates casi futboleros que no solo no aportaban a la causa, sino que provocaban un clima violento entre las personas.

En estos momentos nos encontramos en un contexto muy particular: un país dividido...

De un lado están los que pretendían un cambio, por la mera razón de cambiar, en algunos casos tal vez mas por odio, que por no estar de acuerdo con las medidas tomadas por el gobierno, destacando sobre todo actitudes que se consideran negativas de la actual presidenta, como la soberbia y cuestionando medidas sociales que se llevaron a cabo para combatir la pobreza o agrupaciones ligadas al Frente Para la Victoria, acusándolos de vagos a todos e invitándolos a "ir a laburar".

Del otro lado están los defensores del actual gobierno, en algunos casos enceguecidos por la militancia, que se encuentran en la vereda opuesta a Macri por sus ideas y por su gestión en la ciudad de Buenos Aires donde se priorizaron las obras cviles por sobre el aspecto socio-cultural y donde se votó en contra de leyes que han demostrado un gran avance en lo social para todos los argentinos.

Por todo lo dicho anteriormente y en virtud del fanatismo que tenemos los argentinos, podemos decir que el clima social no es el mejor, el país se encuentra totalmente dividido y violento. Unos por no querer aceptar los resultados de las elecciones y otros con la soberbia del que ganó, algo que tanto cuestionaban y que hoy les ha tocado experimentar en carne propia. Habrá que esperar para ver si tendremos esa alegría que tanto nos prometieron, porque por lo pronto todo está muy tenso.

®JAM®

martes, 10 de noviembre de 2015

Las “hermosas” contradicciones del fútbol Argentino

El domingo se jugaron varios partidos de la Fecha 30 del Torneo de Primera División de la Argentina, entre ellos, uno de los más atractivos por el morbo que generaba, era el de Rosario Central vs Boca Juniors, luego del cuestionado arbitraje de Diego Ceballos en  la Final de la Copa Argentina, el pasado miércoles.
Las repercusiones del partido del miércoles fueron contundentes y desde mi punto de vista exageradas. A nadie le gusta que el árbitro cobre un penal que no existió, pero más allá de las sospechas que uno pueda tener sobre el Futbol Argentino, por el momento no tenemos pruebas de que haya habido un arreglo o algo por el estilo, con lo cual en este caso podemos hablar de un error arbitral grave, como en tantas otras veces ha habido.
Desde el mismísimo estadio cuando terminó el partido el técnico de Rosario Central (Eduardo “chacho” Coudet) sostuvo que les habían sacado el campeonato y que había sido un robo lo que había cobrado la terna arbitral ese día. Además desde la transmisión oficial, los periodistas (principalmente Elio Rossi, un abonado a este tipo de declaraciones) expresaron su descontento con el arbitraje de una forma exacerbada y en mi opinión innecesaria.
Uno entiende las revoluciones que se pueden tener en el momento de los hechos, pero es injustificable de parte de los protagonistas escuchar ese tipo de declaraciones, sobre todo si son improbadas y sin un argumento válido que hable de una intencionalidad del árbitro. Por otro lado las tapas de muchos diarios, sobre todo los deportivos que pregonan un supuesto “folclore” y los canales de noticias que titulaban al día siguiente como “El robo del siglo” también hacen lo suyo en este futbol violento que ningún verdadero fanático quiere, pero del cual todos participamos directa o indirectamente.
Entiendo que los errores arbitrales son parte de un sistema que está ensuciando al fútbol y  también son generadores de violencia, pero no justifico las  posteriores agresiones al árbitro que cometió un error y fue castigado (tanto por medios, como por hinchas y dirigentes) como un criminal. En épocas en las que se le da tanta importancia a los derechos humanos, lo que sucedió es un claro retroceso.
Lo que ocurrió durante el partido Boca-Central (un hincha se acercó en forma violenta al Vasco Arruabarrena) fue un claro síntoma de lo que actualmente representa el Fútbol Argentino. Ya no se permite el ingreso de público visitante a los estadios, cada vez se montan operativos de seguridad más multitudinarios, que en muchos casos no alcanzan, porque el problema no es la cantidad de policías que haya, sino las decisiones dirigenciales y de distinta índole que aportan a que este sistema siga funcionando así.
Durante el partido también se vieron banderas que cuestionaban el arbitraje de Ceballos y en varias ocasiones el partido debió ser interrumpido, el propio Chacho Coudet tuvo que pedir por favor que bajen las banderas, los jugadores sintieron la influencia de un clima tenso, y el fútbol vuelve a verse condicionado por decisiones externas, que lo único que hacen es volverlo menos atractivo.
Como hincha del fútbol deseo fuertemente que podamos mejorar todas estas cuestiones que no nos dejan disfrutar del todo de este hermoso deporte. Estoy seguro de que hay solución, pero todos vamos a tener que poner un poco de esfuerzo. Los hinchas tendremos que tranquilizarnos, los periodistas tendrán que cumplir su tarea dejando de lado al hincha que tienen adentro y sobre todo los dirigentes tendrán que dejar el egoísmo, el orgullo y el bolsillo de lado para que se pueda refundar un sistema que se encuentra podrido por donde lo mires.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Miedos eran los de antes…

Luego de las elecciones empezó una disputa en los medios por parte de los dos partidos que competirán en el Balotaje el próximo 22 de Noviembre. El candidato oficialista Daniel Scioli comenzó a mostrarse mucho más y a exponer el modelo de país que pretende, marcando claras diferencias con su competidor, que al sentirse favorecido por los resultados, luce mucho más pasivo en su comportamiento mediático. Mientras tanto Sergio Massa se comporta como una señorita a la cual dos hombres quieren conquistar, con acercamientos a los dos candidatos pero sin una decisión firme sobre a quién apoyará su espacio político.

Más allá de todo este panorama político, lo que más llama la atención es toda la repercusión que ha tenido en las redes sociales el resultado de las elecciones y el futuro del país en base a los posibles resultados del balotaje. Celebro que cada uno pueda expresar lo que opina y lo que desea para el país, porque eso significa que nos encontramos en democracia y no tenemos miedo de decir lo que pensamos, esos tiempos en que no se podía opinar porque te secuestraban y mataban, por suerte, forman parte del pasado.

El miedo como medio

Desde el  espacio “Cambiemos” sostienen que el Frente para la Victoria quiere generar miedo en las personas y por ello aparecen en redes sociales y distintos medios, comentarios acerca de cómo puede llegar a ser el país si llegara a asumir Macri como presidente, relacionándolo directamente con el neoliberalismo de los años 90. Es probable que haya una intención desde el oficialismo para que la gente recapacite sobre su decisión, puede que sea una estrategia comunicacional para llegar a las personas que no son conscientes del modelo de país que están votando, pero en todo caso de lo que se está hablando es de debatir ideas y de plantear ¿Qué país queremos de acá en adelante?.

El espacio que lidera Mauricio Macri se posiciona en un lugar de victima debido a lo que denominan “la campaña del miedo”, y esto también pareciera una estrategia de Cambiemos para salir airoso de las acusaciones del Frente Para la Victoria en relación a su comportamiento en las distintas decisiones que tomó el Pro como partido en sus votaciones del congreso, las cuales se pueden considerar cuestionables. Además hubo declaraciones de algunos integrantes de Cambiemos que dejaron expuesto el modelo de país que desean y no suenan muy alentadoras. Esto demuestra  que les conviene centrarse en una idea de “cambio” antes que debatir ideas porque saldrían perdiendo.

Cambio vs Debate de ideas

Desde Cambiemos se promueve un supuesto cambio, que podría ser interesante desde las formas, creo que es lo que más atrae a sus votantes, ya que el oficialismo se ha manejado de una manera que puede ser cuestionada: Las cadenas nacionales eternas y reiteradas utilizadas para hacer campaña política y no tanto para informar nuevos avances, la propaganda política en Fútbol para Todos, la instalación de un país polarizado en el cual predominan fanatismos y no nos enriquecemos escuchando al otro y tantas otras cosas que pueden criticarse del FPV.

Pero más allá de todos los cuestionamientos que podemos hacer al oficialismo, creo que es importante destacar muchas medidas que se han tomado que nos han hecho crecer como país y que en mi opinión predominan por sobre las formas. Más allá de las que todos conocemos, como matrimonio igualitario, fertilización asistida, ley de obesidad, etc. Podemos decir que contamos con un país mucho más industrializado que en los 90, en donde cerraban las industrias debido a que no podían competir con el mercado externo.

Considero que querer y defender al país, es priorizar lo Nacional, antes que lo internacional y si se liberan las importaciones lo único que haremos es darle poder a los demás países para que se instalen como competidores en nuestro mercado interno y que al poco tiempo se vuelvan a cerrar industrias y volvamos a entrar en crisis. Esto además le daría más poder a las empresas multinacionales por sobre las pequeñas empresas y produciría un aumento de la desigualdad, lo que trae como consecuencia una mayor pobreza.

Por último, creo que hay cosas que cambiar y otras que no. Ningún modelo es infalible y todos cometemos errores, pero lo importante es poder reconocerlos y aprender de ellos. Pienso que ese es el gran desafío del próximo presidente. Gane quien gane, tendrá que tener autocrítica y dejar el ego de lado, pero por sobre todas las cosas deberá sostenerse en un modelo de país que defienda los derechos humanos y que se enfoque no tanto en reducir la pobreza, sino en algo que es más importante aún: disminuir la desigualdad.

®JAM®

lunes, 26 de octubre de 2015

Elecciones 2015

Lo que dejaron las elecciones:

Las elecciones del día de ayer dejaron en claro, en primer medida que el pueblo argentino desea un cambio (con el tiempo veremos si la idea de cambio es cierta o es solo un slogan de campaña para obtener votos). Lo que podemos decir en base a lo que ocurrió es que el fuerte apoyo que recibieron las formulas lideradas por Mauricio Macri y Sergio Massa justifican este argumento de manera contundente.

Además, fue muy importante, destacable y hasta sorpresivo para los encuestadores, el triunfo de María Eugenia Vidal sobre Anibal Fernandez en la provincia de Buenos Aires después de 30 años de supremacía peronista en ese distrito.

Los resultados expresan que “Cambiemos” se hizo fuerte en grandes ciudades del centro del país como lo son: Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Santa Fé y Entre Ríos (son distritos que abarcan gran parte del padrón electoral). En cambio en el sur y en el norte del país, en líneas generales se sostuvo una supremacía de la fórmula del “Frente Para la Victoria”.

¿Cómo perjudican los resultados de las últimas elecciones al Kirchnerismo?

La primer lectura que se puede hacer es la más visible de todas, lo de ayer es considerado una derrota del Kirchnerismo, debido a que no pudo ganar en primera vuelta como pensaban y no solo eso, sino que tampoco pudo incrementar su caudal de votos en relación a las PASO.

Además el oficialismo perdió mayoría en la Cámara de Diputados, fue derrotado en la Provincia de Buenos Aires y en muchos distritos en los que en los últimos años venía demostrando predominio en las urnas.

Más allá de ese primer análisis, considero que en la política actual todo parece ser tan drástico y extremista que o “estás de un lado o estás del otro” y la misma violencia verbal e intolerancia que criticaban desde “Cambiemos” pasa a ser moneda corriente en estas horas, transformándose en un fanatismo extremo que hace perder cualquier tipo de criterio.

Esta gran polarización que existe, está centrada fundamentalmente en las personas que están en el poder (Cristina vs Macri), haciendo de la política un enfrentamiento casi futbolero, sin la existencia de un debate de ideas, lo cual sería mucho más enriquecedor.

En esta batalla “Cristina vs Macri” creo que no estuvo tan perjudicada la imagen de la actual presidenta ni del nucleo duro del Kirchnerismo, ya que si bien ellos mismos se encargaron de darle su apoyo a Scioli desde las declaraciones, en los hechos concretos no ocurrió lo mismo. No se vio presencia de la Cámpora, ni de las organizaciones kirchneristas en el bunker del “Sciolismo”. Además, tampoco se hicieron presentes Cristina ni Anibal Fernandez, que son dos figuras fuertes de dicho partido.

De alguna forma parece ser una demostración desde el Kirchnerismo hacia Scioli de lo importante que es la figura de Cristina Kirchner, limpiando su imagen y levantando el pecho ante la posibilidad de un posible regreso al poder luego de los cuatro años de ausencia.

En conclusión estas elecciones han dejado mucha tela para cortar y seguramente en los próximos días se van a realizar distintas reuniones y negociaciones, con el objeto de obtener votos del electorado de los partidos que han quedado afuera de cara al Balotaje que se realizará el próximo 22 de Noviembre.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Vamos los pibes


El Torneo Argentino de fútbol es realmente de transición porque cuenta con más de la mitad de sus entrenadores con corta edad para el puesto, teniendo en cuenta lo que se acostumbraba en campeonatos anteriores donde se priorizaba la experiencia, hoy en día se elige directores técnicos con ideas frescas y superadoras, la reciente salida de Bianchi deja una pregunta al respecto,¿ Será el momento de la sangre nueva?
Durante muchos años, distintos integrantes del ambiente del fútbol, se encargaron de dejar en claro el concepto de un fútbol dividido en dos modelos clásicos, el “ganar como sea” de Bilardo o el “ganar jugando bien” de Menotti y hasta el día de hoy se discute si uno es mejor que otro o ¿quién ganó más que el otro? y no hemos llegado a nada concreto.
En los días Post-Mundial nos preguntábamos como sería ver Futbol Argentino después de mirar partidos de alto vuelo futbolístico a nivel táctico y físico, en mi caso me siento sorprendido al ver como juegan algunos equipos del fútbol local y una de las principales coincidencias que encuentro es la existencia de cuerpos técnicos jóvenes que destierran viejos paradigmas futboleros.
Podemos mencionar varios casos de técnicos jóvenes: Estudiantes de La Plata-Pellegrino (42 años), Independiente-Jorge Almirón (43 años), Racing-Diego Cocca (42 años) ,Newells-Gustavo Raggio (42 años), Arsenal-Martín Palermo (40 años),Banfield- Matías Almeyda (40 años) y Quilmes-Pablo Quatrocchi (40 años).
Además de detenernos en la edad, podemos observar planteos innovadores como el River de Gallardo (38 años) que imprime un sistema vertical y agresivo, el Lanús de Guillermo Barros Schelloto (41 años) que apunta a algo similar con jugadores de buen pié, un sistema ofensivo y delanteros devenidos a extremos, y por último el Boca de Arruabarrena (39 años) que muestra un fútbol vertiginoso, con un solo centro-delantero y muchos mediocampistas que llegan libres al arco rival.
Finalmente se puede concluir decir que estamos transitando el cambio de una etapa en la cual se priorizaba el “resultadismo injustificado” o el “fundamentalismo futbolero” hacia otra diferente pero efectiva al fin, mucho más simple y sin tantas vueltas, más aferrado a los hechos que a las explicaciones, que contempla los grises de este deporte sin sacrificar la esencia del mismo.


Por Javier Musitano